Reseña de Contra las Cuerdas vol. 2 de Pablo San Nicasio



Hay que encontrarse a uno mismo y darse a conocer como uno es. Esta es la idea con la que me quedo de estos dos volúmenes con entrevistas a guitarristas “Contra las Cuerdas” de Pablo San Nicasio. De Paco de Lucía: Lo más importante es tocar bien para uno mismo; Riqueni: Hay que hacer cosas originales: si no, no tienes futuro; Juan Carlos Romero: Este es un mundo amplio que no se tiene por qué ceñir a una especialidad para cada individuo; por ello, cada uno tiene que buscar su camino; Pedro Sierra: Tienes que demostrar personalidad.

Es muy curioso, interesante y siempre sorprendente conocer un poco más la personalidad de los artistas. Escuchas su música de forma diferente, antes y después de leerlos. En las páginas de este libro hay muchos datos: historia, experiencia, anécdotas, quejas, recuerdos, proyectos, discos, chulería, humildad… Y es que hay también muchas entrevistas. Difícil digerirlas todas seguidas. Yo he hecho una lectura muy pausada, parando a veces semanas para escuchar los discos de algunos artistas. 

Hay afición y vocación en todos los entrevistados, pero el que rebosa de ellas es el autor del libro. Se da uno cuenta de cuánto sabe, pero no de lo que se calla. Me ha gustado mucho el libro pero espero leer más “Pablo San Nicasio” en el siguiente. Me ha faltado una reflexión final. Has “afinado las cuerdas” muy bien pero muy rápido. El trabajo como periodista es impecable, pero yo quería leer más opinión y reflexión del mejor aficionado.

Ya pensaba yo que los concursos de instrumentistas no valían para discriminar a los mejores músicos. Si bien en música clásica son competiciones gimnásticas más que artísticas, tenía guardada cierta esperanza con los concursos de flamenco; por eso de que valoran también la composición, es decir la creatividad. Pero los comentarios y experiencia de muchos de los entrevistados en este libro insisten en que ganar concursos no sirve para trabajar. Se me cae un mito, pero bien caído está y que lo sepan todos.

Tengo apuntado que hay que estudiar mucho, hartarse de tocar para baile y para cante, ser paciente, disfrutar la soledad, hacer cosas originales, tener personalidad y también cerrar los ojos y tirar pa’lante… No todo el mundo vale para soportar la presión de estar contra las cuerdas y abrirse camino en el mundo de la sonanta. El gremio del arte fragua personalidades muy distintas; no hay una línea para seguir el camino del éxito, pero podemos aprender de lo que han vivido otros por el suyo. Gracias, Pablo, por compartir con todos el itinerario de tantos viajes.

Pablo Romero Luis

28/04/16